8 de marzo. ¡Hay que llegar a tiempo!

Como organización que trabaja hace más de 40 años en territorios en condiciones de pobreza y vulneración de derechos -en los que mujeres cuidan a diario sus comunidades, atienden necesidades, cocinan, reparten la comida, gestionan ante los gobernantes, atienden niñxs y viejxs con fortaleza inigualable- hoy alzamos nuestra voz diciendo “Hay que llegar a tiempo”.

El aumento de femicidios es sin dudas la punta de un iceberg del que es necesario ocuparse. No alcanza con facilitar y estimular que las mujeres den el primer paso y se atrevan a salir de situaciones de violencia. Es imperioso garantizar una actuación ágil y a tiempo para que no queden expuestas de manera irreversible, mientras continuamos avanzando en transformaciones que nos permitan alcanzar la igualdad de género que el patriarcado nos arrebató.

El rol del Estado es clave en lo que como sociedad tenemos por delante. Las políticas públicas de género deben ser políticas de estado que trasciendan a los Ministerios. Argentina -y nuestra Córdoba- necesitan imperiosamente:

  • Educación no sexista, disruptiva de los modos, los lenguajes y los roles asignados socialmente a las personas.
  • Escuelas donde se capacite a todo el personal y comunidad educativa en la Educación  Sexual Integral.
  • Programas que visibilicen y valoricen el trabajo no pago y las tareas domésticas.
  • Personal de salud, policial y judicial formado en la Ley Micaela, dispuesto a contener y acompañar situaciones de vulneraciones, abusos y violencias; sin culpabilizar a las víctimas.
  • Comunicadores sociales que no tergiversen las luchas de la mujeres  y expongan sus  muertes como espectáculo.
  • Empresarixs que respeten los derechos de mujeres trabajadoras y a igual trabajo, garanticen igual remuneración entre mujeres, varones y disidencias.
  • Terminar con el trabajo precarizado, sostener instituciones estatales y privadas con personal que cobre lo que su trabajo vale.
  • Una Justicia a tono con la emergencia en la que estamos, dispuesta a generar los cambios necesarios para garantizar respuestas ágiles y efectivas, evitando la re victimización y sufrimiento de quienes la requieren;
  • Políticas territoriales que involucren a la sociedad y den respuestas eficaces a las demandas, en coordinación ágil y fluida con organizaciones comunitarias para la atención de situaciones urgentes,

Este 8 de marzo alzamos nuestra voz por la igualdad de ingresos en empleos formales de calidad, y la distribución equitativa de las tareas domésticas. Bregamos por condiciones equivalentes, con igualdad de derechos y oportunidades para todas.

Y reclamamos al Estado mayores recursos y celeridad para el cuidado de mujeres en situación de violencia: hay que llegar a tiempo!!. VIVAS, LIBRES e IGUALES!

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